martes, 10 de enero de 2012

Don't know why.

"El mundo no merece la pena.
¡Espero que todos ardáis en el infierno, recordad que os odio!"

domingo, 8 de enero de 2012

Poor little ghost.

"Cuando no te parezca suficiente, destrúyelo."

Gritaron esta frase hasta que de sus bocas salió el líquido de color carmesí que todo el mundo lleva dentro. Estaban acabados y con ellos los demás, con ellos el mundo entero y todo lo que amaron en un pasado tan lejano como sus manos, lo que conocían como cierto se desmoronaba. La hoja de la dulce verdad se clavó en sus ojos y de sus oídos sangraron mentiras.

Los cristales rotos de las promesas bajo sus pies y la ceniza de todo lo que quemaron al llegar al final en el aire, tantos nombres y tantas flores, tanto que no son capaces de recordar quien fue el culpable o qué pretendían conseguir. Los susurros de lo que habían deseado fueron callados por los chillidos de aquello que sentían, las miradas se perdieron en la nada.

"No es cuestión de huir, es cuestión de que no vuelva."

En realidad, solo lo hacían por perder lo que habían ganado, porque ya no era suficiente. Un día oyeron algo parecido a que "para que quepan cosas nuevas, hace falta tirar lo viejo". Y se lo tomaron tan a pecho que se destruyeron mutuamente, porque ninguno era suficiente, porque no lo serían para nadie.

viernes, 6 de enero de 2012

Nothing at all.

La prostituta no quería que nadie la acompañara a casa esa noche.

Estaba en la calle, con su minifalda vaquera y sin camiseta, con medias de rejilla para que el frío penetrara sus carnes y un bonito sujetador negro con encajes realzando sus blancos senos, los tacones que habían amenazado con empujarla marcaban el ritmo de su partida. El viento ondeaba su cabello pintado del color de las mujeres del norte, y sus labios reflejaban el espíritu y la vida de las rosas más vivas. Los ojos de un ángel caído se habían alojado en sus cuencas.

Y ella caminaba, sin que el tiempo pasara más rápido o más lento, con los brazos cruzados y emanando de la boca un vaho tan denso que se confundía con humo de tabaco. Ese era un día más en la calle después de cobrar, después de humillarse, después de que no consiguiera nada más para ganarse la vida. La oscuridad se cierne sobre la chica a cada paso que da y una panda de jóvenes drogadictos destrozan con el metal de varias navajas la seda de la que está compuesta.

De todos modos, nadie se lamenta. ¿Quién va a echar de menos a una puta?

domingo, 1 de enero de 2012

And please, leave me breathless.

Deja que me beba tus labios.

Deja que el olor a cerveza barata se mezcle con el de tu tabaco, solo esta noche, en este bar en medio de la nada. La espuma de mi vaso y el alcohol de mi cerebro me hacen verte con más belleza que la del arte y no sé si todo está más borroso o más claro, aunque ya me habían dicho que pasaba eso con la realidad oculta.

El humo, saliendo por tu boca, agrieta el color que quiero comerme esta noche como si fuera la última de mi vida... o quizás de la tuya. Tu cuerpo me está invitando a emborracharme con él, tú fúmate el olor a colonia de mi cuello. ¿Después nos daremos aunque sea el número de teléfono o con nuestros nombres, únicamente reales bajo la oscuridad de la noche, nos basta?

¿Sabes? Podría haberte besado, simplemente.
Pero, ¿sabes? No podía conformarme solo con el licor de tus piel.

Da igual, ahora vete, antes de que la luz del día revele tu cara y me de cuenta de que nunca podré conocerte ni reflejarme en tus pupilas, lárgate que estoy acostumbrado a lamentarme primero por los demás y después por mí. Porque no hay nada que puedas hacer para que el Sol no salga, nada para evitar la resaca a la que me has condenado.

Ahora, toma la cerveza y dame los cigarros.
Ahora, solo por un momento, bébeme que yo te fumaré.