domingo, 6 de abril de 2014

Spring breeze.

Hola.

Supongo que no leerás esto, al menos no pronto. Con suerte no lo leerás nunca. "Suerte". Siempre me ha sonreído la fortuna cuando así lo he deseado, menos con los kilómetros, ya sabes, "el viento tocó mi corazón" o algo así. Lo tocó el viento y también tú, pero eso vino después y bueno, a veces creo que no deseabas hacerlo. A veces suele ser cada mañana, cuando me pregunto si seguiré como ayer o algo avanzará. Todo sigue como ayer, menos yo y la primavera.

Creo que me he vuelto paciente, creo eso o que he perdido todo el aprecio que le tenía al tiempo y lo estoy malgastando, solo cambia según los ojos que me ponga al despertar. Hoy mis ojos son del color de la brisa, he dejado las tormentas en una caja para poder sujetar las tuyas, pero tú no quieres que nadie camine por ese sendero. O puede que no quieras que yo especialmente lo camine. Quizás solo sea que prefiero pensar eso porque estoy aterrado, quién sabe.

Vivo mis días aterrado porque siento que la primavera acabará conmigo y eso es lo que he deseado durante años sentado en mis ruinas, pero no recordaba que un corazón roto podía ser tan agotador. ¿Sabes? Estoy dispuesto a mucho por ti, por mí, a veces por nosotros. Estoy dispuesto a tanto que me parece nada, quizás porque al final todo queda en polvo y entre amigos. 

¿Qué ocurre cuando la primavera acaba y nada ha florecido?


domingo, 23 de marzo de 2014

Yellow.

Cae la lluvia de rosas.

Las rodillas de la rubia besan el suelo y en los labios del enamorado aún resuena el eco de la última palabra que ha hecho florecer su sonrisa. El incómodo ruido que provoca un silencio sin besarse se extiende entre ellos, el cielo rompe su promesa y retoma la búsqueda de la tierra solo para encontrar un océano en el que los versos olvidados se hunden mientras aguardan a un escritor que los haga suyos. 

Ya no quedan alientos que gastar ni mañanas a los que esperar, las brisas que prometían un verano alejado de sus tormentas solo anunciaban el invierno más largo que nunca pudieron soportar. Ella pinta sus labios con los pedazos que quedan de su carmín, se pone en pie y comienza a perderse con la esperanza de no encontrar jamás su destino si no es a su lado. Él la ve marchar, otro agujero hace gala de presencia en su pecho, lo rellena con humo y nubla su foto.

Los pétalos, ya secos de su última primavera, caen desafiando a las agujas del tiempo.
Y la tierra y el cielo solo encuentran sus miradas al darse la espalda.

viernes, 28 de febrero de 2014

I'm so drunk I don't know what I'm doing.

Siempre estoy en la posición de salida.

Ya sabes, pregunto si habrá sentido lo mismo que yo cuando lo único que inundaba su mente era el alcohol y si sentía lo mismo cuando me decía "te quiero". Y es que a la hora de ser sinceros el viento ni me llena ni me hace libre, solo queda una gran columna de humo y mis esperanzas de que esta pueda acabar conmigo un día.

Siempre me pregunto si sabes que te escribo.
Siempre estoy muerto en la misma posición.

sábado, 15 de febrero de 2014

Carry on.

Busco compañía en el viento.

A mi alrededor solo encuentro cigarros a medio fumar, cenizas de las memorias rotas que me trasladan a aquellos años a los que irónicamente llamo "buenos tiempos". Las conservo porque por fortuna, o por desgracia, tengo el don de hacer con mis recuerdos realidades mientras una nube me ciega y envuelve. Las palabras que exhalé un día esperando que la distancia nos acercara se convierten en humo una vez llega el momento de despertarme y hoy he decidido tirar tu última colilla, tu rostro sonriente se ha nublado ante las palabras que tus labios callan para demostrarme un desprecio que nunca podré comprender.

¿Cuándo moriste y cuándo dejaste de soñar? ¿Cuándo te convertiste en lo que más odiabas y cuándo decidiste destruir lo que con tan ardiente deseo juraste proteger? Espero que sepas que todos mis versos siempre han estado escritos para ti y para su partida, aunque no esperaba que la tuya pudiera llegar tan pronto y sin oportunidades de posponerla, pero quizás nos abandonamos mucho antes de que pudieras decirme que era tu orgullo. Nunca lo he sido, ¿verdad? Nunca he sido más que un pájaro queriendo salir de una jaula y tú nunca fuiste más que mi prisión.

Supongo que no quedan rosas amarillas por esta tierra, al menos de tu mano. Alguien me prometió que estarían al otro lado del océano, que las buscara porque acabaría encontrándolas. ¿Sabes? Las encontraré, estén cerca o lejos, los kilómetros para alguien como yo no son más que suspiros tontos, segundos sin oxígeno que a la gran mayoría del mundo le dan miedo asumir. Yo no les temo porque sé que lo que ha estado cerca no es lo mejor que me ha ocurrido y sé que si sigo a las brisas y no a tus palabras acabaré en un lugar mejor. Espero que algún día puedas perdonar que no quiera andar por tu camino, siento no haber sabido ser tu perfección.

El viento es mi compañía esta noche, el desprecio y el silencio lo han sido a tu lado.