Acda ac am namydu ta se hulra, ih namydu acdúbetu o cahdesahdymecdy.
Lnau xia, yihxia nusáhdelu, mu bnadahtu naymecdy banu ytunhytu lusu ca ytunhyh muc ydyútac luh lunuhyc ta vmunac (¿y xié bandinpytu ca ma ulinneó acy etay?). Dahku ih cynlóvyku ta lynha cumu byny sí, risu o héldyn vmioah o ca luhvihtah ah ém, ou jiamu, jiamu lusu ceasbna cuñé bun muc sédutuc xia sác nabiteé o xia dú cakinysahda tadacdac o nalrylac. Cuh ih cicdedidu, y jalac, ceasbna xia hu acdác (ceasbna xia da halacedu). My lynha hu mmahy se acbínedi lusu di juw o dic bymypnyc rylah, lnau xia halacedu ypnywynda sác xia jejen. ¿Da mu esykehyc? Xia bulu jymun deaha my jety luh am lunywóh jylíu, ¿bun acu sa ra ahlytahytu ennasateypmasahda y de? ¿Da halacedu byny hu acdyn jylíu yihxia sa mmahac ta seatu?
Naliantu xia teza cakinu "acdysuc tacdehytuc". Anyc my bnesany bancuhy luh my xia naymsahda mmakié y bahcyn xia acdypy tacdehytu y ymku, y de, ac lusbmelytu (mu rylasuc lusbmelytu, mu cypac, xia tevílem ac tazynca mmajyn, mácdesy). Myc najecdyc telah xia muc dneihvytunac cymah ta ci wuhy ta luhvund, acu sa ryla lnaan xia jysuc y can ihuc vnylycytuc (sa ybahy bun de, bunxia yhcíu mu sazun byny de, ah acu luhcecda mu xia ceahdu cakúh muc xia sa ahcañynuh), Jyoy, se mahkiy acdá ciamdy, caná am ciañu, caná my halacetyt (ta cahdenda, lmynu).
My dnyhcbynahley mmaky tam jeahdu, am jeahdu sa mu tyc dú liyhtu icyc di jymeucu deasbu ah sí, cumu ymkihuc cakihtuc (¿beahcyc ah sí u cuo ih pivóh?). Ac knyleucu, cahdensa lusu ih heñu liyhtu oy dutuc acbanyníyh ta sí ih zujah luh tudac tekhyc tam mikyn ym xia ry mmakytu (cuo dyh ehcakinu, ¿ah xié tacdylu?). Hu maanác acdu hihly, ¿cypac liáhduc sa dusynáh bun mulu bun aclnepen ah ymprat byny ypnen se ymsy? (ih nehlóh ta se ehvyhley byny navikeynsa ac dutu mu xia halacedu yruny, ¿jantyt?), Am udnu tíy bahcé ah mu kaheym xia caníy tacybynalan zihduc, xia kaheym o xié akuícdy (cuo dyh akuícdy liyhtu beahcu ah hucudnuc, y jalac tuo knyleyc bun ci hu aqecdahley). Banu da tacau. Lyty hulra. Lyty cakihtu. Cuo ehlybyw ta umjetynda o dú oy sa rypnác ahdannytu. Cypac xia biatac luhcakien mu xia tacayc, ceasbnna ra tacaytu acu byny de, banu dú o ou hu cahdesuc mu secsu (uzymá cí ah udnuc sihtuc, anac y mu xia sa cahdí tacdehytu).
Dyhdu xia talenda... ac dyh lusbmelytu.
Xiananda ac dyh timla, liáhdu tyníy bun jumjan y de. Bantuhy se mahkiy.
"Ceasbna acdyné yrí byny lietynda o bnudakanda", naliéntymu yihxia sa umjetac.
sábado, 1 de noviembre de 2014
jueves, 30 de octubre de 2014
Blaaaaah.
Otoño siempre será triste.
Es la estación de las despedidas, cuando las hojas caen doradas y vuelan lejos de tu vista. Es la época del amor, irónicamente, cuando se trata de los recuerdos. ¿Despedirse es la mayor muestra de amor? Cuando te convierto en brisa, ¿puedes volar? Amándote como lo etéreo, amándote libre y perdido es como desea el mundo que te ame, viento otoñal en lugar de besos, me perderé todas las tormentas si deseas la estupidez y la ingenuidad para mí.
Irresistible, los deseos decadentes continúan, mi orgullo muere en otoño porque decide saltar y convertirse en ángel caído, tabú de cristal imposible de quebrar, la perfección de lo inexistente. Las palabras sin sentido en el ojo del huracán a veces son las que más razones tienen de ser dichas, te quiero libre, la felicidad no es importante si no es para otro, quizás eso resulte molesto, ¿quién ha elegido las opciones más complicadas en el juego, el que se pierde por sí mismo o el que es incapaz de apartar la vista de lo onírico? Ambos estúpidos y perdidos.
El amor siempre fue triste. Y patético.
Siempre quedará el ego.
Triste y patético.
Es la estación de las despedidas, cuando las hojas caen doradas y vuelan lejos de tu vista. Es la época del amor, irónicamente, cuando se trata de los recuerdos. ¿Despedirse es la mayor muestra de amor? Cuando te convierto en brisa, ¿puedes volar? Amándote como lo etéreo, amándote libre y perdido es como desea el mundo que te ame, viento otoñal en lugar de besos, me perderé todas las tormentas si deseas la estupidez y la ingenuidad para mí.
Irresistible, los deseos decadentes continúan, mi orgullo muere en otoño porque decide saltar y convertirse en ángel caído, tabú de cristal imposible de quebrar, la perfección de lo inexistente. Las palabras sin sentido en el ojo del huracán a veces son las que más razones tienen de ser dichas, te quiero libre, la felicidad no es importante si no es para otro, quizás eso resulte molesto, ¿quién ha elegido las opciones más complicadas en el juego, el que se pierde por sí mismo o el que es incapaz de apartar la vista de lo onírico? Ambos estúpidos y perdidos.
El amor siempre fue triste. Y patético.
Siempre quedará el ego.
Triste y patético.
jueves, 23 de octubre de 2014
"Sinking infinitely into the sound".
Tengo tatuado lo efímero en piel.
Tu primer beso fue como la primera calada, de papel y consumido en menos tiempo del que desearía. Recuerdo volver y saber que sería la última vez en años que sentiría mi hogar tan cerca, ¿a dónde quiere llevarme el destino si no es a tu lado? Quizá deba admitir que el amor es para afortunados y que siempre te toque el premio no significa que tengas tanta suerte como para celebrarla. ¿Mi suerte fue de cuatro días o mi vida entera duró eso?
No me respondas, estoy demasiado borracho de recuerdos para asimilarlo, mejor corta mi cabeza y déjame descansar de una vez, mejor eso que darle vueltas sin sentido a la misma habitación, tan familiar y tan desconocida como tu rostro. Oye, ¿me echas de menos? Seguro que no, seguro que nunca lees, seguro que nunca me escuchaste. ¿Fuiste un sueño o soñé tanto contigo tanto que te hice real? Tan inalcanzable, tan fuerte como para hacerme sentir tan débil. Tan solo, tanto queriéndote a mi lado.
¿Qué más dará si ojalá hubiera muerto por ti? ¿Qué más da si te amé lo suficiente como para ahogarte o para simplemente tener que admitir que lo hice? Qué más dará si nunca supe lo que necesitabas, si nunca me creíste o entendiste. ¿Ambos perdidos o simplemente en diferentes caminos? El viento y el amor son una mala ruta, ¿hace cuánto que me condené? Me comporté como una polilla aleteando al fuego y que pena no haberme solo quemado.
Y me dejé engañar. "Amores efímeros, dolor efímero".
Vida efímera, supongo.
Tu primer beso fue como la primera calada, de papel y consumido en menos tiempo del que desearía. Recuerdo volver y saber que sería la última vez en años que sentiría mi hogar tan cerca, ¿a dónde quiere llevarme el destino si no es a tu lado? Quizá deba admitir que el amor es para afortunados y que siempre te toque el premio no significa que tengas tanta suerte como para celebrarla. ¿Mi suerte fue de cuatro días o mi vida entera duró eso?
No me respondas, estoy demasiado borracho de recuerdos para asimilarlo, mejor corta mi cabeza y déjame descansar de una vez, mejor eso que darle vueltas sin sentido a la misma habitación, tan familiar y tan desconocida como tu rostro. Oye, ¿me echas de menos? Seguro que no, seguro que nunca lees, seguro que nunca me escuchaste. ¿Fuiste un sueño o soñé tanto contigo tanto que te hice real? Tan inalcanzable, tan fuerte como para hacerme sentir tan débil. Tan solo, tanto queriéndote a mi lado.
¿Qué más dará si ojalá hubiera muerto por ti? ¿Qué más da si te amé lo suficiente como para ahogarte o para simplemente tener que admitir que lo hice? Qué más dará si nunca supe lo que necesitabas, si nunca me creíste o entendiste. ¿Ambos perdidos o simplemente en diferentes caminos? El viento y el amor son una mala ruta, ¿hace cuánto que me condené? Me comporté como una polilla aleteando al fuego y que pena no haberme solo quemado.
Y me dejé engañar. "Amores efímeros, dolor efímero".
Vida efímera, supongo.
martes, 30 de septiembre de 2014
Suck.
Vaya, esto es incómodo.
¿No ves que llevo toda la vida esperando al segundo en el que entendieras que existo? Siento cada latido en mi pecho como el movimiento de unas agujas que, sin pausa, se dirigen hasta el principio que encarnan todos los finales. ¿Cuántos suspiros dijeron que las puertas cerradas abrían ventanas? Es una lástima llegar a entender la verdadera utilidad de una, tener que limitarte a observar al resto del mundo con la única posibilidad de imaginarte desafiando todas las leyes conocidas para acabar reconociendo que nunca se repetirá ese último abrazo ascendido a sueño utópico.
Es una lástima llegar a entender el verdadero uso de las utopías.
¿No ves que llevo toda la vida esperando al segundo en el que entendieras que existo? Siento cada latido en mi pecho como el movimiento de unas agujas que, sin pausa, se dirigen hasta el principio que encarnan todos los finales. ¿Cuántos suspiros dijeron que las puertas cerradas abrían ventanas? Es una lástima llegar a entender la verdadera utilidad de una, tener que limitarte a observar al resto del mundo con la única posibilidad de imaginarte desafiando todas las leyes conocidas para acabar reconociendo que nunca se repetirá ese último abrazo ascendido a sueño utópico.
Es una lástima llegar a entender el verdadero uso de las utopías.
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