Ojalá pudiera gritarte "ey, no te vayas".
Por desgracia he perdido la voz, se la vendí a los mercaderes del este solo para demostrarme a mí mismo que sería capaz de todo por ti, pero me he equivocado y he perdido. He de admitir que siento el pecho un poco vacío, quizás sean imaginaciones de un romántico arrepentido pero no sanado de nuestro siglo, una simple esperanza de que esta noche pueda sentir lo mismo que a tu lado. Tu calor era reconfortante, como el abrazo de un sueño. ¿Y tu voz? ¿Y tu rostro? Realmente eras mejor que cualquiera de mis amantes oníricos.
Ojalá quisieras quedarte. Siento no saber que hacer.
sábado, 19 de abril de 2014
miércoles, 9 de abril de 2014
domingo, 6 de abril de 2014
Spring breeze.
Hola.
Supongo que no leerás esto, al menos no pronto. Con suerte no lo leerás nunca. "Suerte". Siempre me ha sonreído la fortuna cuando así lo he deseado, menos con los kilómetros, ya sabes, "el viento tocó mi corazón" o algo así. Lo tocó el viento y también tú, pero eso vino después y bueno, a veces creo que no deseabas hacerlo. A veces suele ser cada mañana, cuando me pregunto si seguiré como ayer o algo avanzará. Todo sigue como ayer, menos yo y la primavera.
Creo que me he vuelto paciente, creo eso o que he perdido todo el aprecio que le tenía al tiempo y lo estoy malgastando, solo cambia según los ojos que me ponga al despertar. Hoy mis ojos son del color de la brisa, he dejado las tormentas en una caja para poder sujetar las tuyas, pero tú no quieres que nadie camine por ese sendero. O puede que no quieras que yo especialmente lo camine. Quizás solo sea que prefiero pensar eso porque estoy aterrado, quién sabe.
Vivo mis días aterrado porque siento que la primavera acabará conmigo y eso es lo que he deseado durante años sentado en mis ruinas, pero no recordaba que un corazón roto podía ser tan agotador. ¿Sabes? Estoy dispuesto a mucho por ti, por mí, a veces por nosotros. Estoy dispuesto a tanto que me parece nada, quizás porque al final todo queda en polvo y entre amigos.
¿Qué ocurre cuando la primavera acaba y nada ha florecido?
domingo, 23 de marzo de 2014
Yellow.
Cae la lluvia de rosas.
Las rodillas de la rubia besan el suelo y en los labios del enamorado aún resuena el eco de la última palabra que ha hecho florecer su sonrisa. El incómodo ruido que provoca un silencio sin besarse se extiende entre ellos, el cielo rompe su promesa y retoma la búsqueda de la tierra solo para encontrar un océano en el que los versos olvidados se hunden mientras aguardan a un escritor que los haga suyos.
Ya no quedan alientos que gastar ni mañanas a los que esperar, las brisas que prometían un verano alejado de sus tormentas solo anunciaban el invierno más largo que nunca pudieron soportar. Ella pinta sus labios con los pedazos que quedan de su carmín, se pone en pie y comienza a perderse con la esperanza de no encontrar jamás su destino si no es a su lado. Él la ve marchar, otro agujero hace gala de presencia en su pecho, lo rellena con humo y nubla su foto.
Los pétalos, ya secos de su última primavera, caen desafiando a las agujas del tiempo.
Y la tierra y el cielo solo encuentran sus miradas al darse la espalda.
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