lunes, 25 de enero de 2021

Una sombra se cierne sobre mí.

Y con ella solo quedarán las nubes sobre mi cabeza, el hambre y la falta de prosa. 

El mundo se acaba. 


sábado, 10 de octubre de 2020

No queda fruta.

 Me beso con el hastío y me sirve otra copa. 

El cubo de hormigón que hace de panal para mi carcasa se torna amplio y al silencio solo le rellena música, ¿podrá oírla Fobos desde su escondite? Y es que odia cuando Baco llega para cantarme solo a mí, su voz inundando mi garganta hasta calentarme el estómago es néctar, yo estoy sediento. La nostalgia me mira desde la esquina de la habitación y me recuerda una tierra que dejé porque el Edén murió, ¿qué hago aquí y a dónde voy?

Fobos vuelve, torpe y tambaleándose, para recordarme entre sus brazos por qué soy suyo.

lunes, 28 de septiembre de 2020

Te quiero mucho y otros vacíos.

 La luna quiere gritar.

En mi corazón solo hay piedad para mi sombra, ¿cuántas noches fueron las que yo pedí por ella? Pero siempre había una excusa para no dar: el agotamiento, mis palabras, la vida. Ahora ha echado a volar, antojándose nueva para fundirse en el negro de tu noche, tu pupila no me busca y yo, hoy, estoy cansado de mirarte. El corazón se agota, "ya no te amo" retumba en mí aunque siempre tuve fe en que nunca lo hiciste, si así fuera el amor no es más que barro sobre las heridas y yo quiero soñar. 

El remolino del sin sentido, todos los días dando vueltas. 

domingo, 27 de septiembre de 2020

Hoy te echo de menos, a mi lado.

 ¿Puedes oírme?

Aún cuando nuestro fuego ha sigo consumido, oro. Nuestra hoguera apagada no es más que hogar para aquellas criaturas que habitan nuestro interior, en mis manos conservo la última ascua y a ella me consagro. El humo no se desvanece, nunca lo hará, y aunque con la brisa te escapes aquí dejo mi último deseo, que tu camino y el mío se vuelvan a cruzar, allí donde las montañas puedan alzarte y la marea no me consuma. Ahora dame un último beso y cruza el velo pero quédate conmigo, dame solo un segundo de tu sonrisa y vuela libre una eternidad. 

Mi voz y la tormenta son uno, pero tu corazón canta.